Arturo Vidal ya comienza a escribir el capítulo final de su carrera como futbolista profesional. Pero lejos de imaginar un retiro en silencio o fuera de las cámaras, el King chileno ya proyecta con claridad cuál será su siguiente gran meta: convertirse en director técnico. Y no de cualquier equipo. Vidal sueña en grande y lo dice sin rodeos: quiere dirigir a Colo Colo y, más adelante, sentarse en el banco de la selección chilena.
“Quiero tomar el primer equipo cuando salgamos campeones”
Durante un nuevo episodio de su podcast El Reinado, donde conversa abiertamente junto a Iván Zamorano, Vidal volvió a dejar claro que su camino como entrenador no es una idea suelta, sino un plan en desarrollo.
“Si me retiro, quiero ser entrenador. Tomo el primer equipo cuando salgamos campeones.”
Con esa frase, el bicampeón de América dejó en evidencia su deseo de iniciar como técnico al mando de Colo Colo, el club que lo formó y al que regresó en 2023 tras su paso por Europa y Brasil. Para él, ese sería el lugar ideal para debutar como DT y demostrar lo aprendido tras una carrera repleta de éxitos internacionales.

Un plan estructurado: Colo Colo primero, la Roja después
Vidal no se lanza a ciegas. Tiene una hoja de ruta trazada que mezcla preparación y ambición. Su idea es clara: primero ganar un título con Colo Colo como entrenador, dirigir por al menos tres temporadas en la liga chilena y, con esa experiencia, postularse formalmente al cargo de seleccionador nacional.
“Para llegar a la selección, primero tengo que estar tres años en Primera y ganar un campeonato. Ese es el camino que quiero seguir.”
La visión es lógica: llegar a la Roja con méritos y resultados en mano. Para alguien con su currículum como futbolista, sería tentador saltarse etapas, pero Vidal quiere construir su carrera como DT paso a paso, ganándose cada oportunidad con trabajo.
Ya tiene licencia y formación
Lejos de lo que muchos podrían pensar, Vidal no está improvisando. En paralelo a su carrera como jugador, ha trabajado en su formación como técnico. Ya cuenta con su licencia de entrenador, obtenida tras completar los estudios necesarios y cumplir con los requisitos exigidos por FIFA y la ANFP. Con ello, está habilitado para dirigir a nivel profesional.
Este detalle marca una diferencia importante respecto a otros exjugadores que buscan entrenar sin preparación formal. Vidal ha dejado claro que no quiere solo ser “el motivador del grupo”, sino un técnico con conocimiento, método y planificación.
¿Qué lo motiva a dirigir?
La motivación de Vidal va más allá del amor al fútbol. Él siente que puede liderar desde otra perspectiva. Su recorrido internacional le ha entregado herramientas únicas: convivió con técnicos de elite, aprendió de diferentes estilos y culturas tácticas, y ha liderado vestuarios de alta exigencia.
“Estudié, viví en Europa, jugué en los mejores equipos del mundo. ¿Cómo no puedo ser entrenador?”
Vidal jugó en clubes como Juventus, Bayern Múnich, Barcelona e Inter de Milán. Compartió camarín con figuras mundiales y fue dirigido por entrenadores como Antonio Conte, Pep Guardiola, Carlo Ancelotti y Ernesto Valverde. En ese contexto, más que aprender de táctica, entendió cómo se maneja un equipo, cómo se gana, cómo se mantiene el nivel competitivo y cómo se lidera bajo presión.
La Historia de Arturo Vidal: Un Camino de Sacrificio y Éxito
Crítica al modelo chileno
En su intervención en El Reinado, Vidal también cuestionó el modelo de contratación que predomina en el fútbol chileno. A su juicio, los clubes y la propia selección suelen preferir técnicos extranjeros por sobre nacionales, sin entregarles reales oportunidades a los que recién se inician o a los que conocen la realidad local desde adentro.
“En Chile siempre buscan afuera. Al extranjero le dan más oportunidades que al chileno. Si uno lo dice, te miran feo o creen que te crees mucho.”
Sus palabras no pasaron desapercibidas. En redes sociales y medios deportivos hubo debate: algunos lo apoyan, destacando su experiencia y su derecho a opinar desde el conocimiento; otros consideran que aún debe demostrar sus capacidades como DT antes de emitir juicios. Pero lo que nadie puede negar es que Vidal abre una conversación necesaria sobre las oportunidades reales que existen para los técnicos chilenos.
Reacciones desde Europa
Las palabras de Vidal cruzaron fronteras. Uno de los que opinó fue Claudio Marchisio, excompañero suyo en Juventus. El italiano fue cauto, pero elogió la determinación del chileno:
“Jugar y dirigir son dos mundos diferentes. Pero si alguien tiene carácter, experiencia y pasión para intentarlo, ese es Vidal.”
El King no es visto como un improvisado, sino como alguien que puede sorprender si se toma el desafío en serio. Y hasta ahora, eso es lo que ha mostrado: planificación, estudios, autocrítica y ambición.
¿Cuándo colgará los botines?
Aunque no ha dado una fecha concreta, es evidente que el retiro está más cerca que lejos. A sus 38 años, con una carrera desgastante a cuestas y varias lesiones en el camino, Arturo Vidal ya no tiene la misma regularidad en la cancha. Él mismo lo ha dicho:
“Cuando sienta que ya no puedo ayudar en la cancha, doy un paso al costado. No quiero arrastrarme. Prefiero dejarlo bien y empezar el otro camino.”
Ese “otro camino” ya tiene nombre y apellido: entrenador. Y no solo lo dice. Lo está preparando.
¿Y si llega a la Roja?
Pensar en Vidal dirigiendo a la selección chilena puede parecer arriesgado para algunos, pero no imposible. Su liderazgo natural, su ascendencia sobre varios referentes y su conocimiento del entorno podrían jugar a su favor. La gran pregunta será si los resultados lo acompañan.
Por ahora, el foco está en Colo Colo. Ahí quiere comenzar su carrera como DT. Ahí quiere ganar su primer título desde el banco. Y si lo logra, el siguiente paso será natural: tomar las riendas de la Roja y liderar una nueva generación.





